Geografía

La mayor parte del término municipal de Villanueva de la Vera se localiza en la zona montañosa de la sierra de Gredos, por lo que el relieve es abrupto y de fuertes pendientes, con altitudes que oscilan entre 260 m en el cauce del río Tiétar, y los más de 2000 m en las lomas de Las Escaleruelas y de La Hoz (2266 m en Casquero de Peones).

 

La geomorfología de la zona se caracteriza por grandes bloques de granito fallado y desnivelado. El bloque central es la denominada Plataforma de la Vera. Las fallas transversales son aprovechadas por las aguas de escorrentía formando las gargantas.

 

Villanueva de la Vera cuenta con un término municipal de 132 km². En esta superficie encontramos una gran diversidad de paisajes caracterizados, fundamentalmente por la topografía. Ésta repercute en la estructura de los suelos y por tanto en la vegetación espontánea o cultivada y en todo el ecosistema formado.

Los suelos son fundamentalmente arenosos, originados por la erosión del granito.

 

En cuanto a su vegetación, existen varias zonas bien diferenciadas. Los espacios de ribera en los márgenes del río Tiétar y a lo largo de las gargantas de Gualtaminos y Minchones o los arroyos (Boguillas, Peluillos…) predominan alisos, sauces y fresnos. También aparece el enebro, el almez y en menor medida el acebo y el tejo. Otra zona bien diferenciada es el robledal siendo el más abundante el melojo o rebollo, le acompaña matorral de brezos, retamas, rusco, jaras …Asociados al roble o a la encina de altura encontramos enebrales.

 

En la Plataforma de la Vera los suelos son más desarrollados, dándose prados y cultivos de higueras y olivos.

 

La diversidad de entornos vegetales hace de Villanueva una tierra muy propicia para las setas. En los bosques las especies más características son las amanitas, boletus, macrolepiotas…

 

La fauna del robledal es el jabalí, el zorro, la culebra de escalera, la culebra bastarda, el lirón careto… y en las riberas especies en peligro de extinción como el desmán ibérico, nutrias, ratas de agua, culebra de agua… Entre la avifauna más interesante en bosques de ribera y cursos de agua, podemos observar el pito real, mirlo acuático, martín pescador, lavandera cascadeña, garza real, cigüeña negra …

 

 

La red fluvial que cruza el término municipal la constituyen arroyos y gargantas que desembocan en el río Tiétar, principal colector que atraviesa el término de Este a Oeste.

Pero si algo es famoso en este pueblo son sus abundantes arroyos y gargantas, como las de Gualtaminos y Minchones, que comunican con en el río Tietar. En estas gargantas se forman pozas que sirven como piscinas naturales, y también se originan magníficos saltos de agua, como la Cascada del Diablo y el Chorro de la Ventera.

 

 

El clima es de tipo mediterráneo continental templado. Las temperaturas son moderadas, habiendo pocos días de heladas al año. La nieve suele aparecer en cotas superiores a los 1200 m.

La temperatuta media anual es de 16º C. Los inviernos suelen ser suaves, con una media de 8º C, y el verano es seco y caluroso, con una temperatura media de 25º C.

La precipitación media anual es de 1188 mm, siendo la estación más lluviosa el invierno y la más seca el verano.

 

La climatología de la zona es uno de sus mayores recursos, siendo ésta una de las zonas de mayor retorno de agua pura de la Península Ibérica.